Ningún
cine-club que se precie olvidaría mencionar la figura de Charles Chaplin, uno
de los mayores artistas de la historia del cine, ya que no solo se limitaba a
actuar, sino que también escribía, dirigía e incluso componía la banda sonora
de sus películas.
Luces
de ciudad nos pone en la piel del eterno personaje de Chaplin, el vagabundo
Charlot. Con su sombrero hongo, su bigotillo y su asombrosa capacidad para
salir ileso de los problemas, intentará de manera desesperada ayudar a una
pobre muchacha ciega de la que se enamora perdidamente.
Os espero en el seminario C donde hablaremos no solo del cine mudo, sino también de que no hacen falta grandes discursos para arrancar al público lágrimas y carcajadas, solo grandes artístas.

Obra maestra absoluta de Chaplin, que la rodó muda, en un ejercicio enormemente arriesgado desde el punto de vista comercial, en pleno cine sonoro, cuando el cine mudo ya había pasado a mejor vida. La empresa, felizmente, tuvo un enorme éxito crítico-comercial, dándole la razó al genial Chaplin.
ResponderEliminarAquí, consigue un equilibrio simplemente perfecto, entre el cine cómico y el drama intimista, apenas exento de sentimentalismo, por lo que consigue de forma más fácil, natural y pura, llegar al corazón del espectador más duro.
La película es admirable en todos sus elementos, desde la soberbia puesta en escena, con muchas secuencias rodadas en las calles de la ciudad, hasta los geniales y divertidísimos gags, como por ejemplo todos, absolutamente todos los de la fiesta nocturna y los del combate de boxeo, amén del primer intento de suicido del ricastro triste. Este combate es un ejemplo a seguir para todass las generaciones de cineastas que deseen llegar alto en el cine, y no solamente en la comedia. Se trata de un combate desternillante, donde el espectador no debe parpadear ni un instante pues se perdería, seguro, algo genial, algo hilarante, que jamás podría olvidar.
Tan solo le reprocho, pero es una opinión absolutamente personal, el final, un final que no sé yo, lo había pensado de otra forma. Aquí, Chaplin está muchísimo más comedido e incluso realista, de lo que yo creía y hubiera pensado. No respondió a mis expectativas, pero repito que es una impresión personal, pues este final es muy bonito, aunque mucho menos emotivo de lo que había pensado. Solo eso.
Una obra maestra absoluta.