Cantando bajo la lluvia es una de las mejores películas para descubrir y analizar la historia de los musicales. La razón es clara: Su argumento gira en torno al despegue de este género y como las productoras de cine vivieron el convulso cambio del cine mudo al cine sonoro.
El
protagonista de nuestra historia es Don Lockkwood, una estrella del cine mudo
que junto con su pareja de pantalla Lina Lamont y a su amigo Cosmo, vive una
vida llena de fama y lujos. No obstante todo cambia cuando Don conoce a Khaty,
una aspirante a actriz de la que se enamora. Pero su carrera no solo peligra por su amor oculto a la
prensa, sino también por la llegada del cine sonoro, que dejara en ridículo a
su pareja de pantalla Lina, la cual tiene una horrible voz de rata.
Os espero en el seminario C donde nos esperan dos horas de grandes coreografías, canciones pegadizas y en general, una película inolvidable que nos dejara a todos con ganas de chapotear entre los charcos.

Brillantísima película, que ha pasado, justamente, a la historia del CINE, así con mayúsculas, debido a su extraordinario poder de fascinación.
ResponderEliminarConcebida como un simple, pero eficaz, producto entretenido, la genialidad de sus directores e intérpretes, logra una soberbia película, donde humor, canciones y bailes, se mezclan y remezclan sin dañar su estimulante historia. Una vez vista, resulta imposible su olvido, quedando en la memoria del espectador la canción que da título a la peli y el "Make'em laugh" a cargo del simpatiquísimo Donald O'Connor (sí, el futuro héroe de las películas de la simpar mula Francis).
Supone asimismo un estudio histórico de primera mano sobre el fin del cine mudo y el comienzo del sonoro, con todo lo que ésto significó, tanto para lo bueno como para lo malo.
Una obra maestra lastrada por el estreno en el mismo año de otra obra maestra de Gene Kelly "Un americano en París", obra que tuvo todos los miramientos de los productores, dejando casi de lado, como un producto eminentemente entretenido y no mucho más "Cantando bajo la lluvia".
El resultado es que "Un americano..." fue la triunfadora de los Oscars, y "Cantando..." ni compitió.